martes, 29 de junio de 2010

La Huelga

Hoy hay una huelga salvaje de metro en la Comunidad de Madrid. Por salvaje debemos entender que no hay servicios mínimos, que no se ha movido un tren en lo que va de día y que hay unos dos millones de personas deambulando por Madrid sin saber muy bien cómo llegar al trabajo y que ni se plantea si podrá volver a casa en algún momento, eso lo dejamos para luego.

Dicen los sindicatos que están ejerciendo su derecho a la huelga, simplemente, y que no están impidiendo ejercer su derecho a no hacer huelga a los trabajadores (ja). También dicen algunos que la huelga no está siendo salvaje, que si esto es ilegal, también lo es que quieran tocar su convenio (CC.OO dixit en RNE), ergo, ilegalidad por ilegalidad, pague quien lo pague: los de siempre, los que no tienen chófer, ni coche, ni un amigo con coche, los que curran más de diez horas al día por una miseria. Hoy se está obligando al currito a que se busque la vida por solidaridad, ¿va CC.OO. a pagarle los taxis a los afectados, la gasolina, las horas perdidas, etc...? Estaría bien que los madrileños, juntos, demandemos por daños y perjuicios a los organizadores de esta huelga que a ratos ellos mismos llaman salvaje y a ratos no.

Enhorabuena a los convocantes, esto es un caos, así que esto es un éxito, ilegal, pero éxito. De las consecuencias de los actos ya me preocupo yo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Willy de viva voz



Ahora podéis juzgar vosotros.

lunes, 1 de marzo de 2010

Sobre Orlando Zapata

"No son simples disidentes ni prisioneros políticos. Este señor, al que se llama disidente, no era más que un delincuente común, que ha sido forzado y manipulado por otras personas parece ser que para ponerse en huelga de hambre y llegar al extremo de dejarse la vida". Lo dice Willy Toledo, actor y especie de militante por causas sociales, siempre de izquierdas, muy de izquierdas. Las declaraciones de Toledo las ha recogido la Agencia EFE antes de que el actor participara, junto con otros compañeros, en una mesa redonda en solidaridad con el Sahara, en las que ha asegurado que esos "presuntos disidentes" encarcelados "son gente que ha cometido actos terroristas contra el Gobierno cubano, actos de traición a la patria y un montón de delitos".

Ahora os copio unos fragmentos que hoy ha publicado Armando Valladares en El Mundo. Es periodista y escritor cubano. Su oposición al régimen castrista le llevó a permanecer 22 años en la cárcel como preso político.

"¿Por qué se declaró en huelga Orlando Zapata Tamayo? No pedía que lo pusieran en libertad; no demandaba comodidades materiales mínimas. Sólo pedía, únicamente pedía, que no le dieran más golpes. Que terminaran las torturas. Sólo pedía eso: un humilde albañil negro que sólo pedía que no le golpearan más. Pero así como en las fábulas las bestias representan a los hombres, en la vida real hay hombres que representan a las bestias. Uno de éstos, estando ya Orlando en huelga, le propinó una paliza tal que tuvieron que intervenirlo para extraerle coágulos de sangre del cerebro."

"El carcelero Filiberto Hernández le quitó el agua. Cada vez que los comunistas trataron de obligarlo a deponer su actitud, lo hacían a golpes. Golpeaban a un hombre que llevaba 60, 70, 80 días en huelga de hambre, postrado, agonizando, incapaz de poder levantar un brazo... El cadáver tenía todavía las marcas de los golpes en la espalda, en el pecho..."
Willy Toledo ha dicho algo más, para ser justos, que os voy a reproducir según dice EFE:


No obstante, Willy Toledo ha lamentado "absolutamente" la muerte "de cualquier ser humano, y mucho más la de alguien encarcelado y en huelga de hambre, que es algo terrible", y ha considerado que el Gobierno cubano "debería haber hecho algo más por salvar la vida de esta persona, haya hecho lo que haya hecho, y no permitir que un ser humano muera bajo su tutela".

Menos mal que ha dicho esto porque empezaba a pensar que a Willy Toledo le preocupan mucho los actos contra la patria.

Como no puedo enlazar el teletipo de EFE, sí voy a enlazaros la columna de Valladares AQUÍ.

viernes, 26 de febrero de 2010

Una machota

Salgo de ver una buena peli, pero que cuando han pasado unos días se te olvida, hemos visto ya muchas parecidas, Iraq lleva ya unos años en nuestros telediarios. Hablo de En tierra hostil, de Bigelow, muy conocida últimamente por ser la ex de James Cameron, con el que va a "enfrentarse" en los Oscar. Si no tienes mucho dinero, puedes perdértela, en mi opinión, si te interesa mucho el reporterismo, las películas de Guerra con un cierto sello de autor y eres de los que fardan de pagar por ir al cine, ve a verla. El caso es que, como digo, Bigelow se llama Kathryn, es una mujer de pelo largo, casi rubio y resulta que ha dirigido una peli de machotes, incluso hay un momento en el que estos soldados fornidos se emborrachan y se divierten dándose puñetazos, como los chicos de nuestro instituto.

Fui a verla a un cine espantoso con una pantalla que se moriría de vergüenza junto a la de un Home Cinema, pero estos cines del centro de Madrid son para puretas y a sus dueños no se les cae la cara de vergüenza por hacernos pagar para entrar en esta minisala. El caso es que fui a verla rodeada de treintañeros que en su día disfrutaron mucho con Jungla de Cristal y de ésta también disfrutaron, a la salida, mientras se ponían sus chaquetas de cuero: "Me ha gustado, tronco, pero me ha alucinado que la haya dirigido una mujer". Y tan ancho, oye. Debo de tener dentro a una feminista quemasujetadores porque no pude evitar girarme y decirles: "Sí, superalucinante". Porque ya saben ustedes, las mujeres sólo dirigimos noñerías, historias de amor o de cocineras.

Me hirió más de la cuenta porque si los tontos volaran no se vería el sol, que decía un profesor mío, pero no termino de creérmelo y escucho estas cosas y me sorprendo. A mí no me resultó alucinante que En tierra hostil la haya dirigido una mujer, pero sí me resultó reconfortante que no se pueda distinguir el sexo de un autor en una obra.
Este finde veré An Education, de la que me han dicho que resulta una película muy femenina, vamos a ver cómo me lo tomo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Un pedacito de queso


Las bicicletas son un instrumento musical de excepción. Las ruedas girando crean un espléndido sonido, y no hablemos del de los timbres de las bicis de cuando éramos peques, esos que se oxidaban y hacían daño en los dedos en invierno.

Me he acordado de todas estas cosas escuchando un disco 10: Epic handshakes and a bear hug de Wild Honey. Es el proyecto de Guillermo Farré, una persona que lleva ya bastante tiempo detrás de otras bandas como Mittens y que ahora aterriza en mis oídos por primera vez con ésta (nombre homenaje a Beach Boys) que tiene un sonido maravilloso, lleno de vientos, de cuerdas delicadas, de metales preciosos, de timbres de bicicleta, de muelles, de ruedas de números de los antiguos teléfonos..., y de buenas voces arropándolo todo. Cantan en inglés, se mueven en los medios tiempos, han grabado en casa y suenan a recién llegados de un salón de té underground de Londres o de un bajo del Village neoyorquino. Digo eso por seguir moviéndome en tópicos, porque ellos son de Madrid, que también podría dejar de tener resonancias de la movida o del indie de los 90 para que comprendiéramos que aquí se puede hacer lo que queramos y más. Ya no hay un sonido propio de ningún lugar, los hemos repartido por el mundo y cada uno los practica en su casa.

Me declaro fan número uno de Wild Honey, de este disco de canciones cortas y redondas que suenan a ya oído y sin embargo son frescas como un queso Reblochon recién traído de los pies de los Alpes. Clásicos remozados firmados por alguien que sabe lo que se trae entre manos, lo disfruta y nos hace disfrutarlo. Este disco no lledura ni media hora, así que llevo una semana con la tecla de Repeat All pulsada. Temo que se me estropee y no pueda rescatarlo dentro de 10 años y decir: vamos a ponernos un clásico para pasar este domingo soleado.

Podéis saber más de ellos aquí, incluso comprarles el LP+CD. Y si os habéis quedado con ganas de escucharles, este es su myspace.

viernes, 27 de noviembre de 2009

De lo que no nos interesa

Cuánto tiempo. Gracias, Ilia, por recordarme que tenía un blog en el que desahogar las palabras que la radio sólo me deja pronunciar. Qué bonitas son las palabras escritas: están aquí para siempre.
En fin; en todo este tiempo han pasado muchas cosas, claro, pero esta semana parece que sólo han pasado dos en mi mundo: el editorial de los periódicos catalanes en defensa del Estatut y el bloqueo de Bruselas a la Orden de la Ley del Cine. Qué rollo todo; estoy deseando que llegue el día en que por fin todos los periodistas nos quedemos sin trabajo por culpa de los que están obcecados en hablarnos de conceptos abstractos que no nos interesan. Está claro que las leyes, las decisiones políticas, acaban repercutiendo en la calidad de vida de los ciudadanos, pero no parece que los ciudadanos podamos hacer mucho desde nuestros sofás si los políticos apalabran acuerdos en los pasillos. Que conste que no tengo claro si me interesa el Estatut. Supongo que debería. Lo que me interesa es que doce periódicos no consensúen un editorial con un fin político tan blandengue como es presionar al Tribunal Constitucional para que decida bien sobre esta ley. Creo en un consenso editorial para casos extremos, necesarios, imprescindibles; ellos creerán que este es el caso. Yo no. Habría, al menos, aguantado a que algún año el Constitucional se decidiera.
Pero, como decía, muy pocos fueron a votar esta ley, así que menos serán los que sientan real interés por ella ahora mismo. No me interesa mucho más la Ley del Cine, y no me interesa porque no tengo claro que este tipo de legislación vaya a conseguir mejores directores de cine, ni si quiera que se hagan más y mejores películas. Supongo, de nuevo, que debería interesarme. De momento me sigue interesando mucho el cine. Id a ver Celda 211, El secreto de sus ojos, Un lugar donde quedarse, 500 días juntos...
Y también quiero dejar aquí otra reflexión sobre la Ley del Aborto. Esta me interesa, aunque por lo general me gustaría que existiera una forma 'progre' de decir que no me gusta la idea del aborto. Defiendo la ley, toda ella, incluso que no tengan que decirle las chiquillas a sus padres lo que les ha pasado. Tampoco me he leído la ley enterita, pero esperaría que en ella hubiera alternativas, opciones frente a la única salida, traumática para siempre jamás. Y a la Iglesia seguramente sí podamos callarla cuando en los medios de comunicación dejemos de servirle de altavoz. Nos justificamos diciendo que en España hay muchos católicos que quieren conocer esa información: que la lean en la prensa especializada, que tienen (y mucha), o que la escuchen en misa, que es donde debe recibirla un católico. Y si realmente queremos dar la información para que los católicos se enteren (como servicio público) que no venga después con un comentario crítico-críptico.
Y esto es todo hoy. Qué bueno volver a teclear.

lunes, 23 de febrero de 2009

Vals con Bashir

El sábado estuve viendo Vals con Bashir. Salí y dije "tengo que escribir sobre esto". Luego se me echó el domingo encima y han llegado los Oscar y tengo ganas de escribir sobre Pe y sobre Slumdog Millionaire, pero resisto y empiezo por Vals con Bashir, también podemos llamarla La película que inaugura un género. Ya se me ha visto el plumero.

Nunca pensé (y me encanta la ilustración, el cómic) que una película animada, ilustrada, pudiera ser tan emocionante, tan poética, tan real, tan expresiva. Camina zigzagueando entre el documental, el cine de recuerdos, el cine de guerra ¿una guerra contada con dibujos? Sí y no. No he indagado en el proceso de creación, pero estoy segura de que hay fragmentos que en realidad fueron rodados y pasados después a dibujo, eso los llena de gestos y de expresiones. Id a verla y dejaos llevar por las imágenes.
La ví porque quería y porque quería verla antes de que le dieran el Oscar a mejor película extranjera, pero este año no he sido capaz de acertar mucho, en realidad ninguno puedo, no se me da bien elegir entre lo que Hollywood va a premiar y lo que yo premiaría. A mí me parece un pecado haber dejado a Frank Langella sin Oscar, me parece que es similar al premio que sí le dieron a Helen Mirren ¿y si no se lo hubieran dado no habría habido manifestaciones? En fin, exagero, me hubiera gustado que esto no hubiera sido así, pero al menos tenemos el Oscar de Pe. Este lo apoyo, hacemos Historia, esa intrascendente, pero que es resultona. Así son estos premios, resultones y la campaña de marketing más espectacular del mundo. Ojalá algún día alguien me hable de la mafia que hay por debajo o del dinero que costaría hacer una campaña de publicidad que consiga con un producto lo que consigue un Oscar.
Y Slumdog Millionaire me deja fría. Pasan los días y más fría aún. No me vale el argumento de que es 'bonita', que es 'divertida', que tiene una música frenética (M.I.A. ya inventó esa música hace años) y que en la coctelera todo bien agitado sale rico. Lo principal: no me creo la historia (tampoco me vale que me digan que es un cuento, hablo de verosimilitud), no me gusta la actuación del protagonista, ella es más guapa que un día de verano en la playa y el hermano se mete en un ambiente que ni Scorsese. Reconozco que se pasa un buen rato, y que para algunos hay sorpresa, pero yo no la ví. Me gusta que haya unanimidad en el público, pero me desilusiona el Oscar. Mi conclusión es que no hay mejores películas del año, ni mejores canciones. En algunos canales Bisbal es el número 1. En el mío no lo será nunca. Por eso cada uno elige una revista sobre cine, o sobre música. Mi película era El Desafío, ya lo sabéis.

sábado, 7 de febrero de 2009

Frost contra Nixon o el multiorgasmo



Seguramente porque esta entrevista costó mucha pasta, en la película de Ron Howard no aparece ni un mínimo fragmento de ella. Cinematográficamente está bien que así sea, Frank Langella es el mejor Nixon de la Historia y sin ver al verdadero presidente, uno termina creyendo que el actor es la reencarnación del político. Un político que, gracias a George W. Bush, ha conseguido dejar de ser el peor presidente de los EE.UU. para seguir siendo un corrupto, aunque también tuvo sus guerras, ya veremos si a Obama se le cruza también una en su aparente discurso vital pacifista.

El caso es que El desafío: Frost contra Nixon es una buena película de ese género ya instaurado, cine periodístico, que basa su encanto en los mismos pilares que el cine de policías -un misterio por resolver, un malo, un bueno, exaltación de los valores...-, una película con una interpretación magistral de Langella, un buen guión (se nota que fue un texto teatral), buenos decorados y, sobre todo: material real para procurar a los "periodistas de raza" orgasmos continuados en los últimos minutos de la entrevista (oh, sí, está soltando algo nuevo, oh, sí, reconoce sus errores, oh, sí, está a puntito, a puntito..., oh sí, de pedir perdón...). Es una buena lección para estudiantes de primeros años de carrera o un recordatorio para los que años después de la graduación no saben muy bien qué hacen cortando y pegando teletipos o para los ciudadanos que se preguntan: ¿Cuándo se dejará Esperanza Aguirre entrevistar para desenfundar? ¿Y Aznar? ¿Y Felipe González? Lo que me chirría son las razones que mueven a Frost a realizar estas entrevistas, en esto la reflexión la tenemos que poner otros. El tal Frost quiere volver a la palestra, a ser una estrella de la televisión norteamericana, es un showman que quiere seguir siéndolo y como eso cuesta pasta, pues se paga. Lo del prestigio es secundario, pero la segunda posición no está mal. Lo del interés ciudadano: terciario. Aquí me irrito porque, entonces, no estamos hablando de periodismo en esta película, es un daño colateral.

La verdad es que es una suerte que no todos los periodistas sean grandes estrellas de la investigación política, que haya humildes servidores del periodismo que se limiten a cortar y pegar teletipos sobre el tiempo, las carreteras o las parrillas de televisión, que son cosas que a uno le facilitan a la vida. Los cirujanos salvan vidas con bisturí, pero qué bien sienta que el médico de cabecera te recete ibuprofeno en plena gripe.

sábado, 3 de enero de 2009

Haciendo amigos

Un centro comercial es un lugar poco humanista, se va a comprar, a comprar y después a comer, después a volver a comprar, después a comprar y seguramente después a comprar. Estos días esta exageración no lo es tanto. Hoy, sábado 3 de enero, los centros comerciales, ya de rebajas, eran el centro de las vidas de los seres humanos españoles, así que, como humana que soy, allí estaba yo en uno de ellos. He procurado ir directa a mi objetivo y cargada de paciencia, me he situado al final de una cola infernal cuando la señora que me precedía me dice ¿vienes sola? y yo, sí, y entonces ella va y me dice pues vete a dar una vuelta que te guardo el sitio y cuando te aburras y vuelvas me voy yo, a lo que yo, pelín, desconfiada le respondo que se vaya ella que yo acabo de venir de dar vueltas a la tienda, que ya si eso... Vale, dice ella, y me cuelga un abrigo rojo y se marcha. Vuelve al instante, con una falda en sus manos y me pregunta si me gusta para ella o para sus hijas, le aclaro que yo no conozco a sus hijas y dejo caer que a ella tampoco y como la estoy hablando de usted me dice al oído: "de tú, coño". Me cuenta que tiene dos hijas, una muy clásica, otra muy moderna. Concluimos que por la rebaja que tiene la falda no merece ahora discutir para quién será, que se la lleve y ya se lo pensará. Vuelve a desaparecer. Cuando vuelve, se coloca en la cola y me habla de sus hijas, de que ayer ya le pasó lo mismo en otra tienda del mismo nombre y que entablaron amistas -ella y sus hijas- con un matrimonio encantador al que más tarde se encontraron, otra vez, en otro centro comercial. Y pienso que cuánto compra esta señora. Se mueve entre las estanterías agil, trae y lleva prendas, nos pregunta -ha conseguido relacionarse con otra chica que viene detrás- sobre unas camisetas, elegimos la morada, más mona, y ella dice que menos mal, era también su preferida. Nos cuenta que una de sus hijas no encuentra trabajo porque ha estudiado periodismo, ya no sé si lo dice como si una cosa fuera una conclusión de la otra, en realidad. Le cuento que he estudiado periodismo y que trabajo, ¿dónde? en RNE, y como si nada, sigue hablándome de su hija. No está loca, quiere hablar, como antiguamente, en los pueblos. Me dice que me dejará pagar a mí antes. Mi hija quiere escribir libremente y que ningún redactor jefe le diga que eso no lo puede escribir. Eso nos pasaba a todos, pero que siga intentándolo, le digo como si fuera una anciana de gran experiencia. Llegamos a la caja. Para entonces, otra señora alaba el gusto del bolso que voy a comprar. Gracias. Mi amiga me da dos besos, me felicita el año, me da las gracias y nos reímos porque esa cola infernal se nos ha pasado volando. Si esto fuera una película de Hollywood sonaría una música espantosa y la conclusión sería: podemos confiar en los seres humanos. No me hacía falta esta experiencia para creer en los seres humanos, ni la contraria para lo contrario, pero qué gusto da saber que tenemos en los genes la necesidad de relacionarnos, como antes, como en las plazas de los pueblos. No se enfaden si en la parada del autobús una señora les habla, correspondan, que no pasa nada.

viernes, 5 de diciembre de 2008

No es lugar para viejos

Hay cosas que uno sabe que han de venir, que tienen que llegar, pero que no las ve acercarse, sino que aparecen de pronto porque, en realidad, no quería jamás que llegara.
Ahora estoy viendo en TVE a J.R. Lucas entrevistando a Victoria Prego. Hablan del golpe de Estado del 81. Hablan de periodismo. Ella se congratula de haber estado en el meollo de la Historia como española y como periodista. Supongo que eso es estar en el sitio adecuado en el momento justo. Y además ser periodista. Prego, a la que no me importaría parecerme profesionalmente hasta su relación con El Mundo, recuerda cómo llegó la cinta del 23-F a Prado del Rey. Es una historia mítica, la cuentan los más viejos del lugar, los mismos que relatan cómo entraron los tanques de los militares y cómo vigilaron burdamente RTVE. Ya no quedan esos viejos del lugar, se han jubilado o los han jubilado. Trabajadores históricos, profesionales valiosos, poseedores de la Historia y del Conocimiento. Se han ido sin pasar el testigo. Somos jóvenes. No somos el enemigo, ellos tampoco lo eran. Todos somos víctimas. Prado del Rey será algún día un lugar mítico sobre el que descansarán bloques de pisos, modernas oficinas o un gran centro comercial. Seguirá llamándose Prado del Rey, pero se habrán tirado abajo los muros de la Historia, las paredes entre las que se pronunció sin aliento que el PCE había sigo legalizado. La Casa de la Radio es un lugar tétrico que se ha ido abandonando año tras año, década a década, un lugar en el que reinan los despachos vacíos, cintas de magnetofón abandonadas en armarios polvorientos. No es la culpa del lugar, sino de las personas que lo han ido abandonando a su suerte. ¿Quién se acuerda del orgullo de trabajar en RNE? ¿Quién se llena la boca ahora al hablar de la radio pública? Entré en esta radio cuando las asambleas contra el ERE abarrotaban el patio central de la Casa de la Radio, cada aviso de asamblea reunía a decenas y decenas de personas, había movimiento en cada esquina, se creía en los sindicatos, en el poder de las masas. Ya no hay masas. Hay individuos grises que caminan cabizbajos pensando en terminar el día de la forma más rápida, agobiados y tristes. Llegó el día. Se van los últimos de filipinas. Nadie se acuerda ya de que tenían que irse. Se van, hagan bien o mal su trabajo, sin que nadie piense en las consecuencias. Este ya no es un lugar para viejos.

viernes, 7 de noviembre de 2008

La cultura en la política


Yes, we can.

Ya escribí aquí mismo lo que me pareció un vídeo similar de nuestros artistas apoyando a Zapatero, ¿se acuerdan? Aquí está:

Menuda diferencia. Y cuánto se parecen.
Creo que el discurso de Obama convertido en canción, dependiendo del uso que haga el nuevo presidente del reto que ahora tiene entre manos, podría, definitivamente, convertirse en un hito musical, cultural, como el que se creó con el I have a dream. Lo sé, no he inventado nada, pero atención:

¿Sabían cuántos años hace que murió Martin Luther King? Este año se cumplen 40 años de su muerte. Qué preciosa forma de celebrarlo. Atención ahora a este montaje de Tom Clay editado por el sello Motown. Una delicia. Y así es como entra la música y la cultura en las campañas políticas. El sonido del siguiente vídeo es una lástima, pero al menos a alguien se le ocurrió grabar su vinilo dando vueltas para poder compartir este sonido, yo podría levantarme y volcar mi CD, pero es enternecedor el sonido de la aguja.

Sólo me faltaría el Power to the people de Lennon para emocionar más a las almas votantes. Quisiera volver a la facultad para que algún profesor me explicara con detalle la campaña de Obama, ha sido magistral. Como una magnífica película de Oliver Stone. Y qué preocupante podría ser esto...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Jota, concreta.

Hagamos la revolución. Vale, pero concreta un poco. Ese es el problema de Jota, que no concreta.
Algo así contó anoche Nacho Vegas en el homenaje a Los Planetas al que, al parecer, solo acudió un planeta porque es también batería de Lagartija Nick, invitados confirmados. Me gusta eso de concretar. De eso va todo, de concretar. Concretemos con qué somos felices, concretemos las bases de nuestro trabajo, concretemos por dónde empezamos la revolución. Saquemos la pulpa de la fruta y que otro se coma la cáscara.

P.D: Como las anécdotas chungas: contao pierde.

domingo, 5 de octubre de 2008

No hay nada malo

Alvaro Pombo se sorprende y se enfada porque he llamado a lo suyo con Anagrama idilio. Me río porque yo creía que una de las características de los escritores era la compleja búsqueda y adecuación de las palabras, en ocasiones utilizadas como metáforas, en ocasiones hirientes, sarcásticas. Se ve que idilio es incorrectísimo. Es de papel couché. Se enfada como un león al que le quitan su filete y responde algo así como: "Perdone, soy brusco". Lo es, me hace gracia, me parece oportuno. Su brusquedad va acompañada de verdad: "Esto son relaciones comerciales, no de amor". Perfecto, es mejor que el enfado vaya con la verdad por delante que no con la subterránea y oculta realidad: Interesa la pela, interesa que te lean a cascoporro, interesa ganar dinero por el trabajo, interesa ganar dinero con la literatura, interesa ganar dinero con mala o buena literatura, poco importa. Interesa ganar dinero. Y no hay nada malo en ello. No hay nada malo en Damien Hirst, no hay nada malo en Andy Warhol, si no quieres verlo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Bye Bye, Blue Eyes

Hace algunos años comencé un blog en el que hablaba de Clint Eastwood. Un icono de mi galería de grandes hombres del cine, de hombres de póster, de carpeta de la adolescente que llevo dentro, aunque en realidad estos hombres ya no son de la adolescencia del siglo XXI, porque yo soy del siglo pasado.
Ha muerto Paul Newman. Me costó dejar de verle como el adonis de sus primeros años para comprender la ironía de sus ojos azules, la honestidad de su fondo, la inteligencia de su sonrisa. Antes era un hombre demasiado guapo. Con el tiempo terminó siendo un enorme actor de perfectos labios y de una pasta especial. La primera película suya que vi fue La leyenda del indomable y me quemó el extraño cóctel que formaban sus ojos y sus labios. Siento mucho que perdamos estas leyendas y que sintamos la orfandad. Claro que hay otros actores guapos, claro que tenemos a Jude Law, a Jonathan Rhys Meyers... Pero no me queman, no se meten las manos en los bolsillos igual, no sonríen igual, aprendieron de otros. Leí una reflexión adecuada de Eduardo Mendicutti, algo así como que Paul Newman había sabido encajar y encontrar un lugar entre Marlon Brando, James Dean y Steve McQueen (otro cantar, para otro gran hombre). Menudo póker de ases...

martes, 23 de septiembre de 2008

Un vasco entre cowboys

Hoy he oído a Bernardo Atxaga contarle a Pedro Zarraluki su aventura estadounidense, su vida entre cowboys y cowboys en moto, cómo al poner la radio todas las canciones hablan de Jesús y cómo todo es religión allí, allí incluso en medio de la nada. Me sorprende que siempre pensemos que lo exótico está en Oriente, que allí está el verdadero mundo desconocido. Seguramente allí esté parte de él, pero yo sigo convencida de que EE.UU. es un país fascinante, la probeta en la que está el resultado de lo que fuimos y somos dentro y fuera de Europa. Volviendo a Atxaga y los cowboys..., si a Otegi le parecía que el día que los vascos escucharan música americana y comieran hamburguesas ya no merecería la pena vivir..., ¿qué opinará de esto? Ya sé que preguntarme esto es una gran incorrección política. No mencionaré que ardo en deseos de ver la nueva de Rosales. Por supuesto hoy ya había un puñado dispuesto a la lapidación del director. Me gustaría también saber qué sensaciones le recorren el cuerpo ahora a Julio Medem.

Reflexión sin compás número 1: Siempre me acuerdo de escuchar a Julio Ruiz en Radio 3 o a Ester de Lorenzo en Radio 1 demasiado tarde.

Reflexión sin compás número 2: Ver desde el primer episodio Doctor en Alaska me produciría gran satisfacción.

El buen escritor



Es verdad lo que dice Vila-Matas. Escribir es algo muy serio, o no. Escribir es algo a lo que se llega dejando de ser escritor. Supongo que he podido interpretar sus palabras como me ha dado la gana. Interpreto que cuando uno se olvida de la pose y crea obras literarias con el afán del que opera vesículas a la perfección, innovando a la hora de abrir cuerpos y extirpando tumores sin casi rajarle la piel a las personas y con un mínimo postoperatorio, entonces es el mejor cirujano de la Historia. Otro cirujano también te extirpa tumores, pero no con tan buena factura. Así ejerce un buen escritor.

martes, 16 de septiembre de 2008

El placer de lo inesperado

Antes de seguir leyendo: las películas no caducan.

Yo llevaba tiempo confiando en las películas hechas en España. Sabía que este día llegaría. Mi confianza era del tipo: "Algún día vendré a ver una película a la que no pueda ponerle peros, ni un pero". Ese día ha venido (es verdad que ha tardado por mi culpa). La película se llama La Soledad. No me gustaba un pelo eso de la polivisión. Vaya moderno, me dije yo. Pues anda que no tiene décadas ya el invento. Hace poco viendo el documental sobre Woodstock ahí estaba: la polivisión en su contexto histórico. La Soledad es un peliculón. Te metes en la vida de una gente sin saber cómo, viendo situaciones en las que nadie habla y que en principio poco aportan, pero no es así, aportan tanto como una ducha en mi vida común. Si no me duchara mi vida no sería igual. Jaime Rosales aguanta los planos como un púgil un pulso. Por cuestiones de tiempo no puedo extenderme demasiadas páginas en hablar de La Soledad. Es muy difícil meterte en la vida de las personas de esa forma, romperte el plano en dos y ponerte a una persona que te mira de frente diciéndote las cosas que le duelen. Los actores están estupendos y no hay ni una nota de música, porque cuando yo voy en autobús no hay música más allá de la de mi mp3 o la del del chaval de la derecha o el de más allá. No es dogma, queridos, es una cuestión de profundidad, de sencillez, un acto de constricción, de elipsis, de ejemplo para el cine. Qué placer, ahora que la he visto, comprender lo merecido del inesperado goya.

Ahora solo me falta ver Siete mesas de billar francés.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Coños y bujarrones

Voy a probar cuánto tiempo dura este post.

Lo que ven arriba es lo que es, pero también es un cuadro de Gustave Courbet de 1866. El cuadro estuvo escondido, por supuesto, pero ahora cuelga de una pared del Museo D'Orsay. Pueden leer la historia de este óleo que se llama El origen del mundo en otro lado porque yo aquí he venido a hablar de coños.
He venido a hablar de estos seres porque he conocido últimamente lo agresiva que es esta palabra para la humanidad. Se puede hablar mal y decir de que, incluso se puede exaltar en toda una pared la frase: la radio, es que no tiene imágenes, se puede también confesar en un micrófono no saber qué es El guardián entre el centeno, pero no se puede decir coño. De momento mi ordenador no ha explotado, ni este acogedor portal de blogs me ha expulsado, así que continuaré.

Don Camilo José Cela, insigne premio Nobel, fue el responsable de que la palabra entrara en el DRAE. No es que para mí el DRAE sea la Biblia con la que guiarse por el mundo, pero sí es un medidor a la hora de valorar mis expresiones.
Don Francisco de Quevedo, que tenía un humor que ya me gustaría rescatar de su tumba para repartir algunas migajas entre el personal..., digo que Don Francisco de Quevedo hablaba de coños como de narices... he aquí algunas frases concretas de Quevedo en 'A un Bujarrón':

Ningún coño le vio jamás arrecho
De Herodes fue enemigo y de sus gentes,
No porque degolló los inocentes;
Mas porque, siendo niños y tan bellos,
Los mandó degollar y no jodellos.

¿Saben lo que es bujarrón? Maricón. Podría, seguramente, escribir una tesis sobre el 'coño' en la literatura española, y no ya como una interjección. Es peligrosa, muy peligrosa, la mogijatería para el arte, hoy no digas coño, mañana no pintes coños, pasado destierra el azul de la paleta y al otro jamás digas comunismo o nazismo, según la parte del globo. Quevedo estará que se troncha en su tumba, si es que finalmente es verdad que tiene tumba propia.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Libre albedrío

No sé si me creo los horóscopos, me parece que no. Tengo mis dudas sobre las fases lunares, pero tengo que reconocer que si afecta al mar ¿por qué no? Hasta hoy tenía también dudas de que el viento, el sol o la lluvia tuvieran un poder tan fuerte. Hoy creo que lo tengo claro, aunque me gustaría tener cerca a un científico que pudiera darme razones para confirmar que afecta y mucho. Hoy no ha sido un buen día y la verdad es que tengo que reconocer que por muy nublado que esté, por mucho que llueva y por mucha presión que haya por culpa de esas nubes, la razón de un mal día suele ser una persona, dos, tres, la raza humana, mísera como ratas a pesar de su capacidad para lograr grandes cosas. Odio a esa humanidad perversa que esconde su mediocridad tras el insulto a los demás, odio a la humanidad que rasga la piel de la otra humanidad hasta encontrar el órgano más débil y estrujarlo como una esponja podrida. Supongo que lo que hace grande al ser humano es su capacidad para elegir, su capacidad de elegir el bien frente al mal. Lo triste es que aunque el mal tenga su sitio en la estantería, cerca del bien, en la balanza siempre pesa más, siempre duele más y la alegría hay que dorarla mucho para que brille tanto como un pequeño mal.

sábado, 30 de agosto de 2008

Dita Von Teese y los jeans


Me he detenido a mirar una fotografía de una mujer joven tomada en los años cincuenta en Cuba. Resulta que es la foto de la madre de la única hija de Fidel Castro reconocida. La historia del Comandante no es lo que me ha entretenido. Me he preguntado lo que ya me he preguntado a lo largo de mi vida muchas veces: ¿por qué en esas fotos las mujeres siempre están guapas?.
Aborrezco a Dita Von Teese, no se puede ser más falsa en esto del retro, pero admiro su tenacidad para volver a épocas pasadas y quedarse ahí. He repasado la calidad técnica de la fotografía en cuestión, la de la mujer que tuvo el privilegio de ser la mujer en la sombra de Fidel, y he comprendido el juego de luces, el maquillaje, el grano del negativo, el tipo de papel, el blanco y el negro que tan particular hace a la Fotografía (a veces el color en la fotografía es una aberracion similar a la del doblaje en el cine), pero aún así he comprendido que no vale con la técnica para recuperar el discreto encanto de los años 50.
Antes de pagarme un viaje a la luna me pago un viaje a los 50, a las pin ups, a los grandes coches americanos y los pequeños patrios, a las avenidas despejadas, a los hombres con sombrero, a las mujeres con guantes, a los grandes cines en los grandes teatros del centro, a los porteros, a los conserjes, a los trajes de baño recatados y los ojos impecables. Aborrezco a Dita Von Teese porque estamos en el año 2008 y no hay vuelta atrás, no quedan cines en la Gran Vía a los que ir los domingos por la tarde con sombrero. Aborrezco a Dita Von Teese porque sus trajes llevan luces de neón. Y la aborrezco porque no le basta con la técnica para tener el encanto de algunas mujeres de los años cincuenta. A veces pienso que el feminismo ha hecho mucho bien pagando una cuota innecesaria. El feminismo radical ha conseguido que el gesto de un hombre abriéndole la puerta a una mujer sea considerado machismo o que un hombre te dé el brazo para cruzar, un gesto de fragilidad de la fémina que necesita la protección del macho. En los años 50 ya existían los jeans, los tejanos, los pantalones de vaquero, y menuda perversión, ahí se torció todo, el mundo se desaliñó para defender la paz y las mujeres rechazaron un tipo de belleza para elegir la que ellas consideraran oportuna y ahí todo el lío y las etiquetas. Es un placer que en el año 2008 cada día nos disfracemos de una cosa, que la moda se haya convertido en un estado de ánimo y en una herramientra de diferenciación, pero no puedo evitar echar de menos las fotos en blanco y negro y mi cámara réflex analógica.